Mientras la luz de la mañana iluminaba la ciudad de Talca, en la Región del Maule, Chile, el templo abrió sus puertas para dar inicio a la emotiva Ceremonia de Bienvenida a la Santa Cena 2025. Los fieles llegaban con rostros radiantes, reflejando la alegría y el fervor de participar en este encuentro sagrado. Un ambiente de unidad y esperanza envolvía cada rincón, dando paso a un día lleno de espiritualidad y gozo.


El evento comenzó con el solemne desfile de delegaciones, encabezado por la Bandera de Chile, tras ella, las distintas congregaciones de La Luz del Mundo en el país hicieron su entrada en orden, representando desde Arica hasta Punta Arenas. Cada delegación, con profundo respeto, avanzó por el pasillo central del templo, reafirmando el vínculo de hermandad que une a la Iglesia en un solo propósito: la conmemoración del sacrificio de nuestro Señor Jesucristo.
Mientras los asistentes tomaban sus lugares, el coro de la Iglesia del Señor elevó sus voces en cánticos de alabanza y adoración, llenando el ambiente con una atmósfera espiritual. Las melodías sagradas resonaban con fuerza, inspirando a los presentes y recordando la grandeza de este momento; los asistentes compartieron un momento de fraternidad, en un abrazo en señal de bienvenida y unidad. Esta ceremonia también reafirma la comunión perfecta del pueblo de Dios, donde personas de distintos orígenes, lenguas y naciones se unen en un mismo sentir.















