La Santa Cena se celebró una vez más en Sydney, realizando reuniones de enseñanza cristiana y de adoración a Dios los días 12, 13 y 14 de febrero de 2023. 

Participaron en esta festividad los feligreses de Australia, Nueva Zelanda y Hawái, quienes cumplieron en un ambiente de paz, amor y fraternidad el mandamiento de Cristo de hacerlo todo en memoria de su sacrificio redentor.

Con la participación de miles de hermanos, la comunidad de fe en Oceanía reafirmó el llamado divino a ser luz del mundo, alcanzando fortaleza espiritual para continuar su peregrinar hacia el reino de los cielos.

Las actividades de la Santa Cena comenzaron el 12 de febrero con tres servicios de oración. Los ministros en sus predicaciones destacaron la trascendencia de la Santa Cena citando, entre otros, el texto bíblico de Lucas 22:19: “Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí”, así como Juan 6:35: “Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás”. 

BAUTISMOS

El 13 de febrero, además de los servicios de oración, se realizaron bautismos en agua en el nombre de Jesucristo para los nuevos creyentes que aceptaron de corazón la fe cristiana para salvación.

“Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo…” (Marcos 16:16).

CONMEMORACIÓN DE LA SANTA CENA

El 14 de febrero, a las 17:00 horas, se inició el servicio especial de Santa Cena en medio de reverente espiritualidad, reflexión y fervor por la solemnidad de la conmemoración.

El pastor que presidió el evento recordó el sacrificio de amor de Jesucristo, así como el sufrimiento en la cruz para otorgar salvación a las almas. Llegó entonces el momento de bendecir el pan y el vino con autoridad apostólica, la que el Apóstol Naasón Joaquín García confirió a su representante, el cual recordó las palabras apostólicas: “Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí” (1 Corintios 11:23-24). 

 

En la conmemoración, los asistentes reflexionaron en la importancia de este acto sagrado, comprometiéndose a ser buenos cristianos y buenos ciudadanos.