La promoción de principios y valores entre los jóvenes de La Luz del Mundo continúa. El pasado 6 y 7 de enero se llevó a cabo un Encuentro Nacional de Jóvenes en la colonia Maestro Aarón Joaquín de San Martín, El Salvador, Centroamérica.

El evento juvenil se realizó con el objetivo de fortalecer tanto la parte espiritual como la parte humana de los asistentes. Diferentes ministros religiosos impartieron conferencias y temas bíblicos, orientados a fomentar las relaciones sanas y respetuosas, el adecuado uso de las tecnologías, el fortalecimiento de la autoestima y la superación personal.

Uno de los expositores recordó las palabras del Apóstol Juan, donde señala:

Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros.

1 Juan 2:14

En el desarrollo del tema, el expositor manifestó la importancia de ser buenos cristianos y buenos ciudadanos conforme a la enseñanza apostólica. Los jóvenes de La Luz del Mundo se distinguen por ser felices y procurar un desarrollo integral al tiempo de llevar sus vidas en el camino de Dios, por lo que el Evangelio de Cristo es una herramienta primordial para alcanzar las metas de todo joven, explicó.

La escuela dominical del día 7 de enero fue edificativa por la enseñanza bíblica, y emotiva porque 21 jóvenes decidieron libre y voluntariamente incorporarse como misioneros para predicar el evangelio en diferentes regiones del país centroamericano.

Al término de la enseñanza impartida a los jóvenes salvadoreños, se desarrollaron diversas actividades culturales y deportivas, fomentando de esta manera el valor de la fraternidad. En los torneos deportivos muchos jóvenes sobresalieron en fútbol y voleibol, así como en disciplinas como el ajedrez y la oratoria. Las risas, los juegos, la interacción y la amistad prevalecieron en las calles de la colonia en que se desarrolló el encuentro juvenil.

El evento culminó con un concierto cultural en el que diferentes talentos artísticos de las comunidades de fe salvadoreñas, tuvieron una importante participación que se tradujo en reconocimiento, aplausos y sana alegría del público asistente.